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viernes, 13 de septiembre de 2013
Ella no es perfecta. No tiene la mejor sonrisa ni unos despampanantes ojos azules, no tiene millones de amigos ni una autoestima por la nubes. Es más, tiene los dientes un poco torcidos y unos enormes ojos castaños. Puede contar sus verdaderas amistades con los dedos de una mano, y su autoestima está tan profundamente enterrada como el petróleo. Tiene terror a la báscula y su mayor enemigo es el espejo, se siente desplazada y sola, vive con miedo a que le hagan preguntas o a tener que llevar escasa ropa. No es una chica alegre y positiva, no ve el lado bueno de las cosas, ni el vaso medio lleno, pero tampoco medio vacío, simplemente ve la realidad, la realidad es que vivimos en una sociedad, donde se le da mas importancia al físico que a la inteligencia, donde llevar poca ropa es un sinónimo de belleza y contra mas amigos tienes mas importante eres, donde hay personas que disfrutan con el sufrimiento de los demás, que hablan sin saber, y mienten mas que habla, donde la juventud solo calla sufriendo en silencio, con miedo. Donde los sueños y la esperanza es algo que solo unos pocos de pueden permitir. Y ella ya no sueña mas, todos sus sueños se fueron por el retrete con la primera comida que vomito, y sus ilusiones se borraron con las primera gotas de sangre que cayeron el día que se clavo las uñas en los muslos hasta hacer desaparecer el dolor, sus esperanzas desaparecieron cuando empezó a dejar de sentir y se encerraba en un pequeño mundo que había creado en su mente, un sitio donde se sentía segura de los demás, pero ¿a donde huir si los insultos vienen de una misma? y aun así, aun sintiendo que su único deseo es desaparecer, sigue llevando las mas grande las sonrisas, y diciendo ''estoy bien'' a todo el que le pregunta.
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